¿Enfermedad o Epidemia?
La obesidad es cuando el peso corporal es mucho mayor de lo que se considera saludable. Existen muchas formas de determinar si una persona es obesa, pero por consenso de los expertos se ha determinado que el índice de masa corporal (IMC) de una persona, es la medida más precisa para determinar la cantidad de grasa corporal, siendo una escala de medida aplicable en niños y adultos.
La obesidad es la manifestación de un desajuste del control del balance entre la energía ingerida y la consumida en los procesos metabólicos. Hay varios factores que influyen en el exceso de peso y la obesidad, entre ellos la predisposición genética, los factores medioambientales y conductuales, el envejecimiento, y los embarazos que le dan un carácter multifactorial. Lo que está claro es que la obesidad no siempre es consecuencia de un abuso del consumo de alimentos apetecibles, o de la falta de actividad física. También pueden influir los factores biológicos (hormonas, genética), el estrés, los medicamentos y el envejecimiento.
Estudios estadísticos muestran que el 25% de las posibilidades de llegar a ser obeso pueden atribuirse al factor genético, 30% a la transmisión cultural y 45% a otros factores ambientales no transmisibles. y sugieren que existe una mayor influencia genética en el acumulo de grasa visceral que en la subcutánea. El exceso de grasa corporal está, por lo tanto, determinado por la herencia cultural y por la herencia genética. La interacción genético – ambiental promueve el desarrollo de obesidad en un individuo.
Las causas genéticas comprenden todos los factores orgánicos que pueden contribuir para una ingesta excesiva o para una tendencia aumentada de acumulación de grasa. Las causas ambientales demostradas son la inactividad física, la alimentación rica en grasa y el estrés crónico. En un pequeño porcentaje de casos de obesidad puede ser determinada por trastornos endocrinos. Al igual que algunos medicamentos que pueden causar aumento de peso.
El mayor problema de la obesidad es que esta llegando a nuestros niños de forma considerable debido a la mala educación y poco criterio de los padres que no toman las medidas necesarias para reducir este gran problema que como se menciona en el titulo es enfermedad o epidemia.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que 17 millones de personas mueren cada año a causa de la obesidad, un creciente problema de salud pública en todo el mundo. El porcentaje de niños con sobrepeso se ha duplicado y el porcentaje de adolescentes obesos se ha triplicado en los últimos 20 años. Según datos de la OMS, actualmente existen más de 1.000 millones de personas obesas y la tendencia indica que esta cifra aumentará un 50% para el 2015. La obesidad y sobrepeso han alcanzado proporciones epidémicas en los Estados Unidos, aproximadamente tres cuartas partes de la población adulta en el país están pasados de peso. Desde 1991, la prevalencia de obesidad ha aumentado en más de 75%.
Queda la conclusión de que la gente que sufre de sobrepeso y obesidad ha sido objeto de bromas y muchas veces de discriminación, se les ha considerado culpables de sufrir su condición, mientras que la verdad es que han sido victimas de una enfermedad que afecta no solo el aspecto físico de la vida, sino también el emocional y el conductual, una enfermedad que ahora es considerada y tratada como una enfermedad mortal, crónica y progresiva de proporciones epidémicas.